Solía pensar que este sitio era de los mejores en comida italiana, de hecho lo era, pero últimamente la comida ha bajado mucho de calidad, ya no tienen el mismo gusto no se si se debe a un cambio de chef o algo así. Sin embargo, a mí el ambiente me encanta, es súper acogedor y relajado, las plantas en la parte de afuera dan una sensación agradable, la parte de adentro parece una casa y las puertas de los baños son bastante pintorescas. El servicio también es bueno, los muchachos son muy agradables. Definitivamente hay que visitarlo, pero actualmente no creo que la comida les vaya a sorprender.
