Un café súper parisino, precioso y cautivador. Me encantó el café, me atrevo a decir que es uno de los mejores lugares para disfrutar de un café en Caracas. Los postres son una locura. Lo malo es que el lugar es muy pequeño y a veces es complicado sentarse, sin embargo lo recomiendo totalmente. Su nombre le hace honor a la maravillosa película francesa Amelie ;)


