La pizza es buena, nada extraordinario pero nada mal. La única queja que dejaría es que es bastante molesto estar sentado en el lugar comiendo o esperando la comida y que entren personas a vender y pedir limosna, de verdad es de muy mal gusto porque en la hora que estuve entraron 5 de estas personas a pedir dinero, deberían tener seguridad en la puerta para que esto no suceda, no volvería solo por esa razón
