El café es uno de los mejores de Caracas, el cachito de jamón es celestial, el Golfeado es bueno pero no excelente, es muy húmedo. Los baños no tienen lavamanos y hay que pedir la llave. El servicio es deficiente, son amables pero no hay buena gerencia, te pueden dar un cachito que está caliente y cuando sale el café el cachito está frío, no tienen comunicación entre ellos, aún así sólo por la calidad de sus platos vale la pena ir.
