Había ido en dos oportunidades a este sitio y me había parecido bastante bien. Tuve la oportunidad de ir este sábado 8 de junio y he de decir que la calidad ha bajado muchísimo. Como primera cosa, no había agua en el sitio, luego al momento de ordenar las únicas bebidas que tenía era agua gasificada, limonada y te negro. Ordené la limonada y era de todo menos limonada, al momento de devolverla y ordenar otra cosa, me quedé sin opciones porque lamentablemente ni limones tenían para preparar un te frío. Las crepes... normales, nada extraordinario. La atención deficiente, desidia, lentitud y poca disposición. ¡Que lamentable que un sitio tan bueno haya caído tan bajo!
