Muy buen lugar para darse un buen gusto, siempre tienen buena variedad de dulces y las porciones de tortas dan para compartir entre dos personas. Mi favorito hasta ahora: El cheesecake de brownie. Además, considero que el café de aquí es el mejor que me he tomado, llevan el latte a otro nivel. Lo único que indicaría como negativo es que el espacio es muy pequeño para la gran afluencia de comensales que tiene, en "horas pico" lo más probable es que tengas que esperar más de 20 minutos por una mesa.
