El lugar es muy reducido, el espacio se les quedó pequeño para la cantidad de gente que les va. Los postres deliciosos y los cafés muy buenos. Bastante costoso para lo que es, tortas y café. Fuimos un domingo. Éramos un grupo de seis y fue incómodo conseguir mesa. Debido a lo pequeño y a la alta rotación uno no puede quedarse tranquilo hablando porque hay gente esperando por mesas. Volvería pero en pareja o en grupo de tres.


