Primera vez que visitamos Makao. Fuimos por un helado. Las porciones muy generosas y los saboes excelentes. Pero una larga cola para ordenar y pagar. El punto de venta problemático y el comentario fuera de lugar de la cajera diciendo que tal vez era mi tarjeta y no el punto. Luego de ordenar el helado no había ni una mesa libre para sentarse. Nos tocó salir con nuestro helado a la calle.
