Lo conocí hace como dos años hoy volví, fue muy gratificante ver que a pesar del tiempo absolutamente nada cambió, excelente café atención de primera, excelente sandwichs , el ambiente una belleza recuerda ciertas cafetería europea desde que entras donde no se si será coincidencia siempre la entrada está decorada con unas lindas vespas, ya adentro del local es increíble la sensación de teletransportacion simplemente se te olvida por completo que estás en pleno centro de caracas, de verdad que vale la pena totalmente


