Antes era un buen lugar para comer, pero cada vez que voy es peor. La atención catastrófica. Han reducido personal y por ende la espera es ETERNA. El ambiente muy pésimo, sucio y baños asquerosos. Recomiendo la ensalada César con pollo y la pizza Kpricho. ¿Los precios? Promedio, aunque hay exageraciones... Sigue siendo la vieja confiable

