En general fue una muy buena experiencia. Siempre había querido ir a este lugar, había tenido muchas recomendaciones. Es bastante difícil de encontrar, y tiene un ambiente bien peculiar. Adaptado al estilo del centro comercial, parece una tasca. El lugar se llena muchísimo al medio día así que hay que ir temprano, o por la tarde (corriendo el riesgo de que se acaben algunos de los mejores platos) EL servicio fue bastante malo, tardaron mucho con las comidas, y se equivocaron con la cuenta. La comida es excelente. La mejor comida árabe que he probado en caracas. El kippe crudo estaba excelente, igual que las salsas. El falafel es el mejor que me he comido, recomiendo lo pidan.
