Me encanto el giro que dieron y cambiaron todo el menu, su nueva propuesta gastronomica es muy buena. De la mano de el chef Aniello Merola. Pedimos varios cortes de carne y estaban divinos, en especial el ribeye marinado durante 72 horas en trufa y duxelle. El carpaccio es una locura. El ambiente ha sido rediseñado para ofrecer múltiples espacios, incluyendo una sala principal, una terraza y una cafetería en la entrada, ideal para disfrutar de postres y café. Cocteleria variada. Al entrar te dan un coctel de cortesia.
