El ambiente es insuperable, pero la comida no tanto. Pedimos Goulash y un Fondue Especial y ambos platos estuvieron terribles, lo cual es inaceptable, ya que no son para nada complicados y se publicitan como la "especialidad de la casa". Por otro lado la atención es pésima, ya que nos veían como con rabia los mesoneros y costó para que nos atendieran, ya que había que estar detrás de ellos llamándolos. Aun cuando me desquité no dejando propina alguna, en la factura me di cuenta que el restaurant infringue las leyes del SENIAT, ya que incluyen 10% de servicio, lo cual está prohibido por ley. Por otro lado es sumamente costoso, la verdad que es una lástima y tengo que decir sin que me quede nada por dentro, que me decepcionó, y pensar que quise ir tras escuchar la cuña por radio donde se publicita el local. Que decepción...
