Tuvimos la oportunidad de ir y probar Olio en lo que es la prueba de fuego para cualquier restaurant en Caracas, viernes en la noche. Decidimos hacer la reservación a las 7:30pm y llegamos a tiempo para que nos comunicaran que no teníamos reservación. Al pesar de esto y asegurar que si la teníamos nos acomodaron una mesa pero afuera. el servicio fue displicente no acorde con el lugar y el precio. La comida razonablemente buena. No creo repetirlo próximamente
