El menú me pareció muy básico y sencillo, muchos ceviche y carpaccios. Muy ricas las pastas y risottos pero desde mi punto de vista muy comunes (risotto de hongos, raviollis de ricotta y espinaca con filetto y rugula). El servicio a la hora de pagar fue terrible, pues duraron una hora con la tarjeta porque se les había caído el punto; el restaurante cerró y seguíamos esperando, pedimos los datos para transferir y así evitarnos mas espera y nos dijeron que pasáramos el lunes a pagar (era un sábado), el unes nos acercamos a pagar y estaban cerrados. Nos hicieron perder muchísimo tiempo por el mal servicio y la falta de comunicación.
