Hay lugares que aún no siendo mala la comida, la pésima atención hacen que no queden ganas de regresar. La tortilla de papas tenía de todo menos papas, la sopa de mariscos y la paella cargadas de cilantro, lo que dista mucho de la cocina española tradicional. Eso si, los mariscos y pescados destacan por su frescura. El ambiente se presta para ejecutivos que van a comer y tomar, por lo menos durante la semana. Los precios acorde con los restaurantes del estilo. Fuimos a este restaurante motivados por lo buenos comentarios y calificación que tiene, pero por nuestra experiencia no merece una 2da oportunidad.



