Tal vez pedimos mal, pero éramos tres y pedimos siete platos, de los cuales sólo en dos coincidimos que nos gustó a todos y en tres coincidimos en que nos parecieron cualquier cosa. Por lo que se pagó esto es un pecado. Bonito sitio pero el baño no tenía agua. El sistema de menú es engorroso. Relación precio valor mala. Tal vez vuelva parq probar otros platos, tal vez no.

