Hermoso lugar totalmente ambientado con un estilo asiático de muy buen gusto, lamentablemente cuando fue estaba atormentada por la música de discoteca a todo volumen que tenían para ambientar sus espacios, totalmente fuera de lugar. La comida es esmerada y con muchos detalles de sabores, fue una riquísima experiencia poder disfrutar de dos cartas (japonés y thailandes) para mi elección. Lamentablemente no puedo decir lo mismo del servicio, uno de los peores que he recibido en un restaurante de este tipo, a tal punto que tuve que solicitar que nos cambiarán a la persona que nos estaba atendiendo. Mis expectativas eran muy altas en este lugar y más por la ocasión que estaba cobrando, sin embargo la experiencia que viví aquí no fue la mejor.
