Un lugar para olvidar el bullicio de la ciudad; estacionamiento privado; atención amena ; el restaurante bastante acogedor; la propuesta gastronómica variada; de entrada pedimos un Carpaccio de Lomito Bonito ; de plato fuerte degustamos la Pasta a la Capresa y la Pizza pepperoni ; cabe de destacar que estaba todo excelente, porciones generosas y de buen sabor; para cerrar con broche de oro ordenamos la Magnífica de Chocolate con helado y un café; lo recomiendo !!!
