Los platos están hechos para comer con los ojos, son más gustosos para los ojos que para el gusto, La atención es lenta, rotan mucho de personal y los nuevos no se conocen bien el menú. Es un karma estacionar y conseguir sillas.
Los platos están hechos para comer con los ojos, son más gustosos para los ojos que para el gusto, La atención es lenta, rotan mucho de personal y los nuevos no se conocen bien el menú. Es un karma estacionar y conseguir sillas.
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