Comer en su terraza viendo la plaza Alfredo Sadel es cautivador, te hace sentir en otra ciudad gracias a su decoración. El lomito negro es delicioso, un plato que hay que pedir. Un poco costoso para la calidad de algunos de sus platos
Comer en su terraza viendo la plaza Alfredo Sadel es cautivador, te hace sentir en otra ciudad gracias a su decoración. El lomito negro es delicioso, un plato que hay que pedir. Un poco costoso para la calidad de algunos de sus platos
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