En tiempos de crisis tan graves, Pazzo ha logrado mantener un extraordinario nivel de calidad gastronómica y servicio. Ubicado en una zona privilegiada, no solo mantiene sus platos tradicionales (Fettuccini Grana) si no que sigue creando platos maravillosos, llenos de sorpresa y balances perfectos como los tortelloni rellenos de berenjena ahumada. Los precios aún no han escalado alturas inalcanzables, aunque se hacen eco de la normal evolución del costo de la calidad en nuestros tiempos. Una fantástica opción donde quedará satisfecho con la relación costo/beneficio.
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