Excelente, excelente, excelente, tanto en la variedad como en la calidad de sus helados. Hay para todos los gustos. La única nota negativa es que el café no es tan bueno, pero los helados son como para repetir. Tiende a desbordarse de gente al final de la tarde y se pone incómodo, así que recomiendo acercarse después de almuerzo para disfrutarlo con más tranquilidad.

