Restaurant bien ubicado en Bello Campo, deficientes instalaciones del baño, debes subir una escalera nada fácil para ancianos y niños. La comida buena, gustosa, nada grasosa y porciones generosas, sientes que pagas lo que consumes, variadas opciones de burritos y tostadas, bien servidas, queso abundante, refill de bebida lo cual se agradece y es cónsono con el precio-valor. Se hace cola para pagar y debes estacionar afuera en la calle con muy limitados espacios.
