La primera vez que visite, me pregunto "como van a mantener un restaurante tan grande en un lugar tan lejano?" Pero me equivoque. Es un lugar demasiado bueno para la reunión familiar, que todos los fines de semana esta llego casi. Con su bella vista (como su nombre), tambien consigues un ambiente agradable al almorzar o cenar. Un poco de frio quizás, pero la brisa te hace sentir la naturaleza. También puede ser un lugar para cervezas viendo fútbol. Ya no puedo esperar la copa mundial de Brasil.
