Personalmente este es uno de los restaurantes, al que más cariño y afecto le tengo. Cada vez que voy me transporto a los momentos más felices de mi infancia, cuando mi papá nos llevaba a todos en familia a comer los domingos en nuestro lugar preferido TAXCO. Un restaurant que ha mantenido su menú durante más de 20 años, al igual que algunos de los mesoneros que tienen el mismo tiempo en él trabajando. Definitivamente lo recomiendo como un sitio para ir a comer en familia, en pareja o amigos... Son muy buenos mi recuerdos. Impelable comer una full con queso, acompañado de una ración de papás fritas y una merengada de helado!
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