Llevo años que me re-encontré con Urrutia después de mis visitas de la infancia. Ahora son mas de 12 años de ir y venir i debo decir que nunca he visto la carta. De clase mundial, como a la medida de mis amigos que ya me conocen, por eso la recomendación es indescriptible. Es para nuestro grupo de trabajo una especie de cuartel general que sobrevivir con excelencia la crisis.
