Llegando al local, depende de la hora, te das cuenta que entre la venezolaneidad y el poco espacio físico no vas a tener una velada encantadora. Sin embargo, la Porchetta es simplemente sublime, me atrevo a decir que es mejor que la mejor de Italia que es la Venditi, pero esa es otra historia, el pulled pork sandwich está muy muy bueno, las costillas también, es decir, el sabor de la comida, casi hace, que te olvides de la gente siendo venezolanos, es decir, decidiéndose cuando están en la caja, todos en la cola en vez de uno y los otros esperan, etc, etc, etcétera, ah, los tiempos de espera de la comida son buenos.
