Nuevo lugar e interesante concepto. Fuimos a probar las costillas aunque al parecer los sándwiches son lo que más pide la gente. El menú es muy limitado. El local es demasiado pequeño para la cantidad de gente que viene al día, solo hay 2 cajas y pocas mesas. No se el resto de la semana pero los domingos tienes que esperar mucho tiempo para poder sentarte. Vale la pena la espera? Si quieres comer incómodo en la barra o esperar muchísimo tiempo por una mesa por comida regular, pues si. Las costillas estaban bien, más no son las mejores de Caracas. De paso cuando preguntamos cuantas costillas venían la chica de la caja nos dijo 12 y solo nos dieron 9. Me pareció interesante ver que tienen papas curled pero quedé decepcionada a que solo habían como 10 papitas de esa forma y el resto eran trozitos chiquitos. Como vi que la mayoría pedía los sándwiches entonces regresaría a probarlos un día que no haya tanta gente y tal vez así entienda la emoción por este lugar. Pero por ahora me parece sobrevalorado.


