Con toda propiedad puedo decir que este es el mejor restaurante siciliano de caracas, Tengo familia siciliana y son los mismos arancini la misma sasizza la misma ternera y una panna cotta sumamente mejorada. El ambiente es tan casero como ir a casa de un familiar a comer, si quieres entrar a la cocina no tienen problema en compartir y enseñarte algunos secretos culinarios, el precio es elevado pero vale la pena cada centavo. La atencion es fenomonal dirigido y atendido por sus propios dueños. La verdad un restaurante con un toque muy muy europeo, perfecto para ir en familia, con amigos...
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