Reconocida cadena de comida rápida centrada en el pollo, que en esta oportunidad, sirvió comida de mala calidad, fría, con sensación de vieja y papas fritas como plástico, quedando como una de las peores experiencias que haya tenido con comida rápida. Precios entre moderados y bajos, que rondan los 10$ por comensal. La comida me la entregaron en una bolsa como si se tratase de una compra de mercado. El lugar, típico de feria, sin mayor comodidad, reducido de espacio, sin baños y sin servicio (debes llevar tu propia comida a la mesa, en la bolsa que te dan).
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