Sitio perfecto para degustar platos asiáticos en un ambiente tranquilo, poco ruidoso, ideal para sostener una conversación agradable. Uno de mis platos favoritos es el Pho de la casa (Pho vietnamita), su precio es bastante razonable para lo complejo del plato y la buena porción. El servicio (atención en mesa) lo prestan personas muy jóvenes y suelen ser muy desordenados y poco prolijos, pero no es mal de morir. El local es agradable estéticamente, no tiene la decoración típica de los restaurantes chinos, es más moderno, se encuentra ubicado en una muy buena zona, el espacio para estacionar es muy limitado aunque todas las veces que he ido logro conseguir puesto. Sanitarios limpios y de fácil acceso. Los seguiré visitando.
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